Madres enganchadas a las redes

Antes de quedarme embarazada no se me ocurría pensar en este submundo en que estamos involucradas todas, cada madre que comienza un proyecto o blog, unidas por la experiencia única de la maternidad.

Todas tenemos mucho que decir al mundo, mucho que reclamar y conseguir aún.

Me encanta este mundo, personalmente, me da la libertad que necesito.

Me encanta pertenecer a grupos de ayuda, de información en whatsapp y facebook, me encanta que la gente sea buena y nos ayudemos unas a otras.

Me siento cercana a todas vosotras y valoro cada uno de vuestros pasos.

El colaboracionismo entre nosotras me parece algo a remarcar, somos capaces de trabajar en equipo y entre nosotras, y somos geniales. Contrariamente a lo que muchos otros colectivos piensan.

Pienso que todo nuestro trabajo pertenece a un nicho muy cerrado, en el que se puede entrar inexorablemente a través de la maternidad, pero considero que cada vez se irá haciendo más abierto, el circulo se expandirá y secuestraremos también a las singles que no quieren tener hijos ni por asomo. Todas estamos en el mismo barco y más nos vale remar en la misma dirección. Por eso encuentro en dudoso humor a una chica con gafas que se dedica, a eso, al humor, pero lejos de parecerme feminista creo que se rie de nuestra femineidad o de eso que nos hace únicas, ella que es un hombre? La prensa o medios, tan importantes, deben trabajar más en los cánones de igualdad….(ya me estoy poniendo política o intensa…no puedo evitarlo!)actualidad ana morgade

Somos estupendas, solo quería decir eso. Pero personalmente creo que tengo un problema con el móvil, miro facebook a todas horas y me he autocalificado de móvil adicta.Por eso me he establecido unas horas determinadas de uso.

No se si a vosotras os pasa, experiencias?

Un beso grande a todas!

No olvidéis compartir

No olvidéis disfrutar!

Vámonos!

 

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Mamá, quiero teta (hasta cuando)

Mucho se escribe sobre los beneficios de la lactancia materna.

Yo misma estoy en grupos a favor de la misma, de la prolongada, porque me parece lo mejor para el bebé y no tan bebé.

Creo y reivindico que las mamás no tengamos que irnos a los cuartichines al lado de los baños a alimentar a nuestros niños, donde huele mal.

Creo que no deberían echar a ninguna madre de un sitio publico cuando dé de mamar.

Nadie debería dar su opinión a unos padres de un niño que lacta en público, y aún menos cuando esa opinión es de desaprobación.

El pecho es alimento, no solo es un instrumento sexual, no solo sirve para vestir modelos semi desnudas en las pancartas que adornan los autobuses a las 6 de la mañana.

El pecho se creo y está diseñado para alimentar. Pese a quién le pese.

lactancia materna.jpg

Pero voy a aportar algo nuevo al tema, algo que no te planteas cuando comienzas a dar el pecho, porque lo único que te preocupa es poderlo dar, y algunas de nosotras el mayor tiempo posible.

El tema del que hablo, es –¿cuándo y cómo lo dejamos?

Yo aún no he encontrado la manera, lo quería dar hasta los 9 meses, tiempo que consideraba necesario, llegados estos 9 meses me apeteció darle más. A los dos años lo intenté dejar pero lloraba tanto que no hubo manera. Mis familiares siempre me dicen que le voy a dar hasta que vaya a la mili (antes me reía…pero y si es verdad?)….en mi familia siempre somos de records mundiales, la exageración es el idioma de la república independiente.

Ahora mismo ya tiene 3 años, si no está malito se lo doy solo por la noche o en casa.

El pecho es muy cómodo cuando está malo, no se deshidrata y es genial saber que está bien alimentado al menos.

Hace que merezca la pena.

Pero muy de vez cuando pienso que ya es hora de dejarlo, y él no quiere. Me encuentro en una encrucijada, porque sé que si no lo deja por su cuenta él va a pasarlo muy mal. Y yo de paso también. Me da pena por otro lado porque sé que si lo quiere es porque de alguna forma lo necesita. Pero para mi ya fueron en punto hace muchos meses.

La única forma que he descubierto de dejarlo es que sea el quien lo deje. Anda circulando un libro sobre la Teta cansada para leérselo a los pequeños.

Abandonar una etapa de forma consciente siempre es duro, mucho más hablando de maternidad. Todo nos llega como por sorpresa, en un cambio cíclico y extenuante, la maternidad es la reina de los cambios continuos.

Alguna, seguro que está en mi situación, ¿qué vais a hacer? ¿cómo os lo planteáis?

¿algo más que añadir?

Vámonos!